Toluca la bella, en la segunda década del siglo XXI

Tania Hernández Ramírez

“Y como música de fondo un blues”…José Cruz Camargo

La Toluca que describió Von Humboldt en 1804 era una ciudad fría y con un enorme guardián, el Nevado de Toluca. La que describió José Vasconcelos en su Ulises criollo fue la de los dulces cristalizados, con sus habitantes fríos y antipáticos. Toluca ha crecido desproporcionalmente, se fue poblando a partir de la creación del parque industrial en 1970, sin embargo, esa generación que llegó durante la década de los 60-70 de poblados cercanos al Valle, afirma que a partir del terremoto de 1985 Toluca creció. Actualmente la población crece gracias a los habitantes foráneos que estudian en la UAEM y en las diferentes universidades privadas que pululan, basta salir en periodo vacacional a la ciudad para notar que la ciudad muere.

El arquitecto Alberto Lagner cuenta que en el centro histórico se comenzaron a derribar edificios porfirianos de las calles Lerdo de Tejada y 1° de mayo, debido al desgaste que tenían, para construir tiendas de servicio y talleres de hojalatería y pintura. A pesar de que el Ayuntamiento regulaba dicha demolición con un peritaje del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), es notable que existieron personas que se saltaron dichas disposiciones “por influyentismo o por alguna determinación, sin que las autoridades les haya multado u ordenado tirar dicha construcción”.1 Por otro lado a partir de las administraciones panistas en el año 2000, la remodelación del centro histórico de Toluca no se ha detenido. Basta observar los Portales de Toluca, La Alameda, el Jardín Zaragoza, la Plaza España, la antigua cervecera en el edificio del desaparecido Museo Modelo de Ciencia e Industria (MUMCI), etc. Para denotar que Toluca se transforma día a día, y que ahora es una ciudad híbrida, pasiva, fría e insegura.

El pasado 12 de marzo se presentó en el auditorio de la Biblioteca Central de la UAEM, el periodista poblano Juan Pablo Proal, hablando sobre su reciente obra Voy a morir, donde describe la vida del fundador de la banda de blues mexicano Real de Catorce, José Cruz Camargo, este no pudo asistir por tener ensayo debido a su presentación del Lunario, en la ciudad de México. Se debe destacar que la asistencia fue un lleno total, a pesar de la carencia de la obra agotada. Juan Pablo denotó la importancia del quehacer periodístico en estos días, “el periodista es un historiador del día a día”. Es importante escuchar a individuos en una ciudad donde la libertad de expresión esta en pañales.

1.-  Alberto Lagner, “Conservar la fisionomía de Toluca”, El Sol de Toluca, México, 27 mayo 1990.

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