Sobre verdades históricas

Tania Hernández Ramírez

En memoria de la apéndice de Ali Pacheco.

Cuando cursé “Problemas del conocimiento histórico” con el historiador uruguayo Jaime Collazo, descubrí que la verdad depende de más de un individuo.  Es decir, un acontecimiento será narrado por todos los presentes; cada quien tendrá su verdad. Sin embargo, para un suceso colectivo, por ejemplo el del 68 mexicano, en donde intervinieron diferentes actores, Estado y sociedad, la interpretación es más complicada. De los primeros se nombra al poder ejecutivo encabezado por Gustavo Díaz Ordaz, el jefe del departamento del D.F, jefes policíacos, granaderos, ejército, etc.  La sociedad estaba encabezada por los estudiantes de la UNAM, IPN, Chapingo y algunas universidades y colegios privados; quienes se encargaban de informar a los habitantes de la ciudad a través de volantes, pintas y reuniones en lugares públicos, asimismo la prensa nacional e internacional; la primera era controlada por el Estado. El movimiento terminó la fatídica tarde del 2 de octubre. Sobre la intervención del ejército se dijo que fue porque francotiradores los atacaban; más tarde los testimonios coincidieron en que fueron civiles del Batallón Olimpia.  En aquellos días bajo tortura y vejación se obtuvieron las declaraciones oficiales, días después se celebraron las XXI olimpiadas. En 1969 GDO se hizo responsable del 68 y desde 1978 se corea por las calles “2 de octubre no se olvida”.

Es bien sabido o quizá aún no se comprende la magnitud del que dijo “el pueblo que no conoce su historia, está condenado a repetirla”; la indolencia e impunidad de respirar y caminar sobre fosas a nivel nacional, de saber que si hablas, escribes u opinas puedes desaparecer. De mirar en los postes los rostros no solo de 43 estudiantes, sino de niños, amas de casa y ancianos cuyo destino no se sabe. Ninguna verdad es histórica cuando la información es manipulada; si esto sigue así, seguirán explotando maternos infantiles, escuelas y tranvías para apaciguar la sed de justicia y nublar a la población con más tragedias.

Para comprender brevemente el movimiento del 68 mexicano y sus fuentes:

– Javier Treviño Rangel, “Control de la historia” y Columba Vértiz de la Fuente, “De la conciencia a la memoria fílmica” en “Proceso” edición especial 23.

– Elena Poniatowska, “La noche de Tlatelolco…” y Raúl Álvarez Garín, “La estela de Tlatelolco…”

El sábado 7 de febrero se llevará a cabo un homenaje a Luis Alberto Spinetta a tres años de su adiós. Te extrañamos Flaco. La cita es en el Jardín Simón Bolivar a partir de las 14hrs.

 

“El anillo del capitán Beto”

(Fragmento)
¿Dónde habrá una ciudad
en la que alguien silbe un tango?
¿Dónde están, dónde están
los camiones de basura
mi vieja y el Café?
Si esto sigue así como así
ni una triste sombra quedará
ni una triste sombra quedará.

Ahí va el Capitán por el espacio
regando los malvones de su cabina
sin brújula y sin radio
jamás podrá volver a la tierra.

 

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