¿Por qué no cerrar los zoológicos?

Luis Fernando Dávila
Mucho se habla sobre los múltiples accidentes que involucran animales salvajes en los últimos meses, desde un suicida arrojándose a una jaula con leones, hasta la muerte del icónico gorila del zoológico de Chapultepec: Bantú. A partir de la infortunada sucesión de noticias trágicas perpetuadas en estos espacios recreativos y de conservación, un sector de la población dispuesto a hacerse escuchar exige a las autoridades el cierre de estos centros.
La agitación vuelve a poner en debate la posibilidad de cerrar tales sitios, pues se argumenta que los animales no deben vivir en cautiverio y la existencia de los zoológicos no tiene fin alguno, aunando también la grave problemática de mortandad animal en el zoológico de Chapultepec en los últimos años.
Si bien es preocupante la cantidad de accidentes ocurridos en zoológicos, es menester saber dirigir con cautela las peticiones sin cegarse por una pasión irracional, pues el hombre contemporáneo, en el intento de redescubrir su moral puede llegar a ser tan destructivo como sus antecesores si no se toman las debidas precauciones lógicas en asuntos de interés colectivo.
Tomando como ejemplo las muertes animales ocurridas poco después de la liberación de animales salvajes tras la aprobación de la ley que prohíbe su actuación en circos, podemos inducir que una cerrazón desmedida de zoológicos para el destierro del animal en territorio salvaje es una sentencia de muerte; se condenaría animales incapaces de vivir fuera del cautiverio, incluyendo dentro de este grupo a los animales en peligro de extinción que viven bajo resguardo.
Evocando uno de los objetivos principales de un zoológico, como espacios para la conservación y reproducción de especies, así como también centros para animales incapaces de vivir en territorio salvaje; debemos canalizar nuestras quejas con el objetivo de exigir mejores condiciones para los animales, capacitación de personal y una mejor atención para evitar las constantes negligencias (aunque esto implique una restructuración de estos espacios); pues no se puede exigir actuar con ética si ésta tiene como efecto la aniquilación de toda una generación de seres vivos no aptos para salir del cautiverio, pero sí para obtener mayor atención y un trato digno.

___Todo nuestro contenido es libre de compartir___

Comenta esta publicación

Comentarios