¿El mayor fracaso olímpico para México?

Gerardo Garrido

@JerryGarrix

Mucho se ha hablado (y criticado) sobre la pobre actuación de México en estas olimpiadas, pues en los deportes más prometedores de medalla ya no hay representación nacional. En box se otorgan dos medallas de bronce en semifinal, sólo así se aseguró la primera presea. 

Pero… ¿quién tiene la culpa de tan pobre desempeño nacional? Tal vez no es que sea de una o varias personas en específico, son varios factores que impiden un crecimiento deportivo que permita al país competir a nivel internacional. Aunque no lo parezca, México es un país activo en el deporte, ha dado grandiosos atletas reconocidos mundialmente. Y ¿por qué no compiten a alto nivel olímpico? Parte de ello es la falta de disciplina del mexicano, no se tiene una educación para continuar en el deporte profesionalmente o cuando lo hacen pierden el piso y creen que ‘el mundo es suyo’.

La CONADE (Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte), es el organismo encargado de promover el deporte y apoyar a los atletas. En parte por indisciplina y también por falta de apoyo económico se declina o se nota el bajo rendimiento en competencias importantes. El gobierno federal es pieza clave de este fracaso olímpico (presunto culpable), pues con el actual gobierno peñista se ha reducido al mínimo el presupuesto para la cultura física.

Alfredo Castillo, titular de CONADE, otorgó la concesión a la marca Hugo Boss para vestir a los atletas mexicanos, aproximadamente 10 veces más caros que los que había presupuestado la diseñadora Ma. Luisa Chávez, quién ha vestido a 5 delegaciones. Su ropa iba a costar 375 mil pesos, no le dieron el trabajo porque le comentaron que no había presupuesto, la vestimenta de gala iba a tener que ser una donación. Entonces, lo que importa no es el desempeño deportivo, sino que luzcan bonita ropa de marca.

El presupuesto para los juegos de Río por parte del gobierno fue de 17 millones de pesos, con aprobación previa de la cámara de diputados, dividido para los 126 atletas, boletos de avión, traslados de sede, comidas, ropa de gala, ropa deportiva, traslado de utilería (dependiendo de la disciplina, como el traslado de caballos, canoas, etc.). Esto no fue suficiente, el Comité Olímpico Mexicano (COM) regresa con una deuda de un millón de dólares que pidió prestados al Comité Olímpico Internacional (COI), al igual que solicitó apoyo a empresas privadas, tanto grandes como pequeñas. ¿A dónde va ese dinero?, lo más seguro es que para atletas no. El hoy medallista olímpico en box tuvo que botear para subsidiar viajes y entrenamientos para poder llegar a Río; estando allá cuatro deportistas fueron desalojados del hotel porque no se hizo el pago total de las habitaciones.

¿Entonces de quién es la culpa? Pues en la opinión de este sencillo escritor, hay que repartirla por partes casi iguales, claro, empezando por arriba (GF), que por ellos el COI casi nos suspende por no permitir la autonomía de CONADE, pruebas que dicen no se encontraron, al igual que la reducción del presupuesto, el poner a políticos con mala fama al frente de instituciones que desconocen; los atletas por no alzar la voz y denunciar de manera firme las irregularidades, también por ir con mentalidad chica a intentar quedar en los primeros 20, justificando de esa manera las derrotas; y de la comunidad en general por apoyar a maestros manifestantes y no a nuestros propios atletas y de igual forma tampoco denunciar.

Muchos preferimos la fiesta a competir profesionalmente, por eso no debemos reprochar lo ocurrido en Río, sino aplaudir pues tras varias fases previas y sacrificios los atletas se clasificaron a la justa olímpica, en la que hasta ahora nos ha ido mal. Mejor pidamos al gobierno que modifique leyes y presupuestos para el deporte nacional.

Ni menos fútbol ni más escuelas (para qué si los maestros se ausentan), más becas deportivas a atletas de alto rendimiento. -bg-

 

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