La Ley de Seguridad Interior es un engaño, Alejandro Madrazo

Sobre La Ley de Seguridad Interior es un engaño que nos va a salir aún más costoso que los últimos 10 años de guerra: Alejandro Madrazo, académico del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE)

CdMx. 26-02-2017.- “Lo que pretenden hoy en día al darle la vuelta a la Constitución reetiquetando (sic) las funciones de seguridad pública que realizan las fuerzas armadas y llamándoles seguridad interior es un engaño, y además es un engaño que nos va a salir aún más costoso de lo que ya nos ha costado diez años de guerra que no nos han dado mayor seguridad y sí nos han dado mayor violencia, mayor abuso, y mayor desconfianza en nuestras instituciones.

Es muy delicado lo que está a punto de decidirse. No porque no esté sucediendo, y no porque no haya sucedido. Esto es lo que ha sucedido en los últimos diez años y es lo que está sucediendo hoy en día en el país. Es delicado porque implica la renuncia del gobierno civil a cumplir su tarea fundamental, y la entrega de una función que la Constitución nos dice que debe de estar a cargo de un mando civil a las fuerzas armadas. Si la situación es tan extraordinaria que requiere desplazar a las fuerzas civiles con las fuerzas armadas tendrían que reconocerlo así los políticos y declarar un estado de emergencia, suspender algunas de las garantías y activar las alarmas nacionales e internacionales que eso implica, los políticos hoy quieren ahorrarse el costo político de declarar una emergencia, pero tener las herramientas para poder usar la fuerza en forma indiscriminada contra la población.

Este es un riesgo real, tangible y explícito de que se utilice a la fuerza pública no para contener a la delincuencia sino para reprimir la protesta social. Estamos a punto de construir un marco legal para un Estado realmente represivo, y eso debe de preocuparnos a todas y a todos”.

Porque hay que decirlo, el problema no está en si se regula o no se regula, tenemos que buscar una solución; el problema está en cómo pretenden regularlo, y el texto de las iniciativas de ley, por lo menos las del diputado Camacho y las del senador Gil, autorizan con supuestos muy amplios al uso de la fuerza pública, incluso la letal, para una multiplicidad de escenarios que francamente no deberían de estar en la ley. Textualmente las leyes dicen que se puede utilizar la fuerza contra la resistencia no agresiva. Este es un riesgo real, tangible y explícito de que se utilice a la fuerza pública no para contener a la delincuencia sino para reprimir la protesta social. Estamos a punto de construir un marco legal para un Estado realmente represivo, y eso debe de preocuparnos a todas y a todos”.

Vía: Borde Político, 14-02-2017.

Agradecimientos a José González por transcripción

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