Reseña ——————————-—-

Morelos y la Numismática Insurgente

José Enrique Rojas González

El Museo de Historia Universitaria “José María Morelos y Pavón”, ubicado en el Patio el Cincuentenario en el edificio de Rectoría de la UAEMéx, es sede de la exposición “Numismática Insurgente. La Moneda de Morelos”, donde se pone a disposición de los asistentes información acerca de la evolución de la moneda en el país, desde la época virreinal hasta las representaciones de Morelos en las monedas contemporáneas.

La evolución de una moneda habla sobre el cambio de la economía de un país y de la forma de hacer política del mismo. En el México precolombino, no existía un sistema económico mercantil que se basara en el intercambio de dinero o papel moneda: en Mesoamérica se utilizaba el trueque como forma de cambio de bienes y servicios. Objetos como piedras, oro, plata, plumas de aves exóticas y semillas de cacao fueron utilizados como “monedas” incipientes, como medio de intercambio de servicios entre los diversos sectores de la población. Fue con la irrupción de los conquistadores europeos en Mesoamérica cuando se incrustó en estas tierras el sistema mercantil que utilizaba a la moneda como forma de pago y de intercambio.

En un inicio se trajeron las monedas utilizadas en la Nueva España directamente de la península, pero ya en 1535 la Corona española dispuso el establecimiento de la primera Casa de Moneda, en el que ahora es la sede del Nacional Monte de Piedad de la Ciudad de México. Fueron acuñadas en oro, plata, bronce y cobre, habiendo de uno, dos, tres, cuatro y ocho reales. Estas monedas fueron conocidas con las siguientes denominaciones:

  • Monedas de Carlos y Juana (1526-1572).
  • Monedas Macuquinas (1572-1746).
  • Monedas Columnarias (1724-1725).
  • Monedas Peluconas (1746-1759).
  • Monedas de Busto (1760-1821).

En la época de la revolución de independencia, el sistema novohispano se desquebrajó en todos los sentidos, y la economía no fue la excepción. Durante esta época surgió un desabasto de recursos, alimentos y moneda circulante, por lo que cada bando en pugna se vio obligado a acuñar sus propias monedas, “monedas de necesidad”, para dar liquidez a la paupérrima economía de la naciente nación. Los realistas establecieron casas de moneda en diversos puntos del territorio: Chihuahua, Sonora, Guadalajara, Guanajuato, Nueva Vizcaya (actual Durango), Oaxaca, Real de Catorce, Sombrerete y Zacatecas.

Por su parte, el bando de los insurgentes quedó bajo la dirección de Ignacio López Rayón y José María Morelos y Pavón a la muerte de Miguel Hidalgo; ambos querían la autonomía de las tierras americanas del gobierno español, aunque cada quién por vías diferentes: el primero reconociendo aún la soberanía del monarca español Fernando VII; el segundo más radical pugnaba por la independencia política y económica de la Nueva España. Así las cosas, la institución de la Suprema Junta Nacional Americana o Junta de Zitácuaro estableció el ordenamiento ideológico de la causa insurgente, y el surgimiento de signos oficiales que se imprimirían a la iconografía de las monedas insurgentes: el escudo, el águila, el nopal, entre otros.

Se considera a la moneda mandada a acuñar por Morelos la primera moneda nacional porque él fue más radical en su ideología, siempre proponiendo el rompimiento de la dependencia política de la nueva nación con la Corona española. Este caudillo decretó la acuñación de moneda, pues tenía la necesidad de pagar a sus tropas en combate; a través de los símbolos de éstas, Morelos trataba de dar identidad a las tropas y desafiaba a la autoridad al dejar de lado las alusiones al monarca español. Éstas fueron burdas y toscas en su diseño, pues su realización fue clandestina.

De estas monedas se pueden identificar a grandes rasgos varios elementos:

  • Monograma. Contiene las letras SMo., abreviación del nombre de Morelos. Posteriormente varió a JMo.
  • El valor de la moneda (reales): 8 R., 2 R., 1 R.
  • Año de acuñación.
  • Arco y flecha.
  • Palabra SUD.
  • Iniciales T.C.
  • León coronado.
  • La leyenda “América Morelos”.

Ya en el siglo pasado, en 1928 se fundó el Banco de México a iniciativa del ex presidente Plutarco Elías Calles, con el fin de establecer un control gubernamental y una dependencia de gobierno que se dedicara a la emisión de piezas numismáticas a nivel nacional, así como a la reactivación del crédito en el país. Los primeros billetes fueron hechos por la American Bank Note Company from New York, diseñados a petición de las autoridades mexicanas. Para 1969 inició actividades la Fábrica de Billetes del Banco de México, con lo que la producción del papel moneda y de las monedas recaló en territorio nacional.

La exposición fue inaugurada el miércoles 27 de mayo y estará abierta al público hasta el sábado 8 de agosto del presente año, en un horario de 10 a.m. a 5 p.m. de martes a viernes; y de 11 a.m. a 4 p.m. los sábados y domingos.

Fuentes.

Banco de México (2004). Historia de la moneda y del billete en México. Versión electrónica disponible en: http://www.banxico.org.mx/billetes-y-monedas/material-educativo/basico/%7BA-29C46B4-65AB-995E-7961-146624BC06E0%7D.pdf.

Duarte S., Crispín. (s/f). Ignacio López Rayón, creador de la Suprema Junta Nacional Americana, primer gobierno formal del Estado de México. Versión electrónica disponible en: http://www.elclarindiario.com/2013/Agosto/19-08-13/Hoy/Zitacuaro/Zitacuaro&206.html.

Miranda, Luis G. (1897). La moneda del general insurgente don José María Morelos. Ensayo numismático. Versión electrónica disponible en: http://cdigital.dbg.uanl.mx/la/1080012219/1080012219.PDF.

 

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