Planetas obscuros

Hace un par de años científicos comenzaron a tener registros sobre nuestro cosmos acerca de planetas que aparentemente no describían ninguna orbita celeste dentro de ningún sistema solar. Por el contrario a lo que dicta la teoría, estos extraños paseantes deambulaban errantemente sobre la vía láctea. A pesar de las dificultades que implicaba el estudio de dicho fenómeno rápidamente se convirtió en uno de los más interesantes temas sobre nuestro universo puesto que su estudio podría vislumbrar mucho más acerca de la creación de las estrellas y los exoplanetas (planetas fuera de nuestros sistemas solares).

¿Puedes imaginar un mundo donde los días no existan? Los planetas oscuros o planetas errantes llevan estos adjetivos por dos situaciones, en primer lugar estos extraños viajeros no orbitan dentro de ningún sistema y por supuesto no poseen ninguna estrella, de tal forma que el día y la noche literalmente no existen. En segundo lugar tenemos que al no estar dentro de ninguna fuerza gravitatoria mayor o próxima vagan sin rumbo dentro de la vía láctea. Otra característica importante de mencionar es que estos planetas poseen una materia gigantesca, el más pequeño que se conoce es 6 veces el tamaño de júpiter y se encuentra a unos 8 millones de años luz de la tierra.

Según algunos astrónomos estos cuerpos celestes son producto de un problema de nacimiento. Los planetas bebes, nacidos en caóticos discos de gas y polvo que acompañan el nacimiento estelar a menudo poseen orbitas excéntricas que generan fuertes interacciones gravitatorias con sus planetas hermanos lo cual provoca en ocasiones el aceleramiento sin control y a altas velocidades que ocasiona que dichos planetas sean expulsados de su órbita, obteniendo finalmente un planeta obscuro.

Los astrónomos piensan que esto podría ser más común de lo que se cree, sin embargo es muy difícil comprobar que de verdad existen millones de ellos ahí afuera. Los planetas comunes tienden a reflejar la luz solar dentro de su sistema pero los planetas obscuros son  prácticamente  indetectables para los astrónomos al no poseer una estrella. Afortunadamente algunos de ellos han sido detectados gracias a los instrumentos que miden el calor, pues  son ligeramente calientes.

Hasta ahora considerábamos que todos los planetas giraban alrededor de una estrella o incluso dos, sin embargo el comportamiento del universo es mucho más complejo de lo que creíamos. El último cuestionamiento de los científicos es saber si estos planetas  son capaces de albergar alguna especie de vida dentro de ellos. El universo es impredecible, es algo de lo que los humanos aun conocemos muy poco, pero gracias a estas pequeñas investigaciones comparadas con la inmensidad del cosmos y grandes sobre lo que han logrado los estudiosos durante siglos  podemos avanzar un poco más en el gran camino de la complejidad que nos rodea.

 

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