Pioneros de la literatura

Montserrat García Morales
En México los jóvenes leen 3.8 libros al año, de acuerdo con datos del Modelo de Lectura (MOLEC) en 2015. Este tema ha reflejado un gran reto tanto para las instituciones educativas como para los promotores de esta actividad. Los programas de lectura que maneja la Secretaría de Cultura en México, han dejado de invitar a los jóvenes a adentrarse en este mundo, ya que sólo han impulsado un modelo disciplinario del qué debe y cómo debe leerse.
Recorriendo los programas de lectura en México, la principal estrategia ha sido alfabetizar a la sociedad. Por ejemplo, desde el sexenio de Lázaro Cárdenas se enfatizó en adentrar a la sociedad sin profundizar en el contenido para disminuir la población analfabeta que dominaba en aquella época. No obstante, la promoción del ámbito literario ha tenido diferentes mascaras durante la vereda cultural mexicana.
La diversidad de los programas radica desde la cultura y la evolución del mexicano. Las “Misiones Culturales”, los libros prestados en el metro representaban propuestas creativas, incluso, innovadoras para transmitir el deseo por la lectura a la población adulta. Sin embargo, los programas no lograban una amplia duración, esto ha llamado la atención en el sector cultural, ya que las facetas que se han tenido ante la divulgación literaria no han permitido un amplio alcance para el sector juvenil y sus gustos.
¿Jóvenes lectores? ¿No se supone que el acercamiento literario ha abarcado el interés a todos los sectores de la población? Uno de los errores que han cometido los programas e instituciones es crear un perfil dogmático de la lectura, sin atender el interés de la comunidad lectora, en este caso de la comunidad juvenil.
El tema de los booktubers ha tenido un impacto en la comunidad lectora desde finales de 2013, su “promoción” ha permitido que el sector adolescente se encuentre interesado por el tema de la literatura. Podría decirse que es la nueva faceta de la promoción lectora en México. Sus recomendaciones, a pesar de ser subrayadas por los críticos literarios, propician un acercamiento al mundo de las letras atinando el gusto de sus receptores, ya que no se puede orillar a un niño a leer a Aristóteles y luego a Maquiavelo, por el contrario el sentido es crear una evolución literaria con el tiempo.
Actualmente ha crecido el índice de libros que se leen al año, y es sobre todo el sector joven el que se encuentra marcando esta diferencia a comparación de 2007 donde solamente se leían 2.7 de libros al año.
La nueva divulgación de la literatura en el ámbito de las redes sociales ha podido generar entre los jóvenes una forma de socialización al igual que un placer por compartir el gusto por la lectura. La tarea de los “pioneros literarios”, como podría llamarse a los booktubers, ha generado una recompensa y un nuevo horizonte para determinar qué es lo que desean leer los receptores más jóvenes.
Me despido con esta. Buena suerte.

___Todo nuestro contenido es libre de compartir___

Comenta esta publicación

Comentarios