Paren de matarnos

16-12-2019

Lizeth Salazar Del Villar

Daniela Zizumbo Tovar

Peligro: Riesgo o contingencia inminente de que suceda algún mal.
DRAE


En la actualidad en el Estado de México la palabra peligro se hace más recurrente en el día a día de la población: Secuestros. Violaciones. Desapariciones. Robos. Extorsiones. Corrupción. Acoso. MUERTE. No pasa un día sin que estas palabras no retumben en una conversación.
La mayoría de la comunidad teme quejarse sonoramente, pues con esto se exhibe la posibilidad de que un día aparezca lejos de su familia, lejos de su cuerpo, lejos de la vida, —Ciertamente, me sentía identificado con las víctimas, me ponía a pensar mucho en eso, de que bien podría ser yo en cualquier momento o cualquiera de mis amigos—.
La represión mantiene a la mente aturdida, presa de miedo, mutilada de la libertad e incluso amputada de la paz. ¿Qué tanto debe soportar un pueblo para al fin demandar justicia? ¿Cuántas vidas se deben perder para abrir los ojos? ¿Se reacciona hasta que matan a alguien querido, alguien cercano, “que importe”?
Y si un día pudieras despertar desprendido del miedo, del peligro, de la vulnerabilidad, de la posibilidad de ser el siguiente a quien se le tributa un minuto de silencio ¿Alzarías la voz? ¿Gritarías todas las penas que acongojan a las familias, las injusticias que han sufrido, la violencia que se ha implantado como un factor común en esta época? ¿Qué pasaría?
—Estoy cansada de tanta inseguridad, que no se esclarezcan hechos y que las autoridades nos quieran ver la cara de tontos, que piensen que realmente vamos a creer que las chicas se suicidan o se caen. Estoy harta de no saber qué va a pasar en un futuro, pensar que si me llegará a pasar ¿qué mentira le van a decir a mis papás?—.

10 de septiembre del año 2018:
Se reunieron aproximadamente cuatro mil estudiantes de diversas facultades pertenecientes a la UAEMex. La cita fue en la Facultad de Humanidades a las 13 horas, aunque desde temprano lo estudiantes llegaron con mantas y cartulinas. Entre rayos de sol y nubes se pintaban carteles con protestas, por quienes ya estaban cansados de tanta impunidad en su estado y su universidad. Entre: “Ni unx más”, “En este estado feminicida estar viva es una rebeldía” y “Paren de matarnos”, se manifestaba un motivo en particular: Justicia.
La ruta de la marcha se programó para salir de Ciudad Universitaria y partir hacia la Fiscalía General de Justicia del Estado de México. Con un pliego petitorio en mano como única arma, en él se exigía la aclaración de los asesinatos de estudiantes y docentes de la UAEMex, mayor seguridad dentro de los campus universitarios y justicia para el cuerpo académico.
La lucha valiente de un pueblo nace del cansancio de tantos años permitiendo pasivamente las violaciones en su contra. En esta sociedad se ha sembrado en cada ciudadano la posibilidad del peligro, que con el tiempo se convierte en certeza. Los estudiantes cansados de vivir con miedo, se dieron cita para gritar “¡Ya basta!”, y dar inicio de esta lucha estudiantil. Dentro de las entrevistas realizadas a los estudiantes se dijo: “Es necesario manifestarnos y estar juntos en esto, porque ya no se pueden seguir tolerando estas injusticias”.
Los corazones de aquellos estudiantes ya no se mantenían en pavor latente, y con palabras decidieron honrar a quienes no se encontraban presentes: “Estamos hasta la madre de la inseguridad que se vive en el Estado de México, tenemos hermanas, amigas, algunos tienen novia. Nos compete a la sociedad en general, ¿no?”.
La marcha duró aproximadamente 2 horas, en ese tiempo los nombres de las victimas conocidas resonaron como recuerdos. Todos los asistentes mantenían los casos presentes y se unían en una pena: “Siempre estoy con la duda de que me vaya a pasar algo, estoy con la incertidumbre, no es el miedo como tal, porque ya nos acostumbramos a eso, el miedo es tan natural que ya nadie tiene miedo, solamente duda”. Los asistentes a la marcha vestían en su mayoría de negro, gritaban cantos de protesta recodando el luto inconforme que porta la UAEMex, asimismo, todos lanzaban al unísono la pregunta desgarradora que nadie ha podido contestar: ¿Por qué nos asesinan si somos la esperanza de América Latina?, “Una vez cuando venía en el camión se subieron a asaltar y nos dijeron que bajáramos las cabezas porque si no nos iban a dar un plomazo”.
Actualmente el Estado de México está en el lugar número uno en feminicidios, se estima que diario mueren más de 2 mujeres, y comparado con el 2017 las cifras han ido en aumento. Pero ¿qué significa ser mujer en el Estado de México?: “A mí me ha pasado el hostigamiento en la calle, creo que es muy típico en las mujeres de nuestra edad, alrededor de 20 años o menores, te dicen cosas en la calle… te están acosando y es enserio, realmente te paralizas”.
Es evidente que existe alerta de género en el estado, ¿hasta cuándo se vivirá así?, lo peor de la situación es que no a todos los casos se les tipifica como feminicidio, ¿acaso se le teme a la palabra?, además, en su gran mayoría tampoco son resueltos y se les da el famoso “carpetazo” convirtiéndolos en un tema tabú para jamás hablar de estos.
Pero la realidad va más allá del género, ya sea hombre o mujer se les arrebata la vida por igual: “Me han asaltado diez veces en Toluca, en tres años… Me da un chingo de miedo salir a la calle con la idea de que algún pinche Robin Hood con ideas medio extrañas quiera quitarme mis cosas o incluso la vida”. Otro compañero también comentó: “Hemos escuchado [en otras facultades] que ya secuestraron a uno, levantaron a otro, o lo que pasó apenas el viernes con un estudiante que fue atropellado. Incluso el chavo que fue baleado en un camión, que ni siquiera era de la Universidad, era de una escuela distinta, pero nos pesa y nos cuesta porque es un estudiante más, es un futuro más que se perdió”.

La realidad del Estado de México es que todas y todos vivimos con miedo al realizar nuestras actividades rutinarias, debido a la posibilidad que se tiene de ser agredido, “En mi unidad se da mucho que a las mujeres, (como son colectivos de taxis) las asaltan o las violan. Es triste tener que administrar lo que tengas que hacer en el día, de tal hora a tal hora, porque a partir de cierto horario ya está más canija la cosa y te limitan a hacer cosas”.
Cuando se proyecta a futuro la violencia que se vive en el Edomex el pronóstico que se arroja es desalentador, ya que se piensa que esta crecerá: “Siento que la violencia sí ha aumentado en el último periodo… posiblemente sí suba la delincuencia y más porque el presidente es nuevo”, “Tengo la esperanza de que disminuya, sí tengo la esperanza. Pero a este ritmo creo que incluso puede que crezca. Hemos sufrido muchos feminicidos, la violencia va en aumento y si en serio las autoridades no se ponen a hacer algo, no se para la impunidad, esto va a seguir y va a empeorar… Claro que sí quisiera que parara la violencia y creo que con estas marchas que hacemos los estudiantes es como un grito que hacemos todos unidos para que esto se detenga”.
El 10 de septiembre de 2018 quedará grabado en la memoria colectiva de los estudiantes de la UAEMex como el día en que la comunidad universitaria salió a las calles a gritar con valentía y conciencia la súplica que a todos nos angustia: “¡Paren de matarnos!”. Logrando así el primer paso de una lucha larga, pero necesaria, en contra la violencia y la impunidad, exigiendo para todos tres aspectos que son primordiales para tener una vida digna y sin represión: Seguridad, justicia y solidaridad.

Fotos de Daniela Zizumbo

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