Las matanzas del PRI-Gobierno

Hugo Figueroa Ocampo
Se dan con una piedra en la boca los candidatos del PRI que se desgañitan diciendo que el PRD tan solo es responsable de los hechos de Iguala. Se les olvida que en Iguala hay una zona militar y que el comandante en Jefe de las fuerzas Armadas se llama Enrique Peña Nieto, y que es obvio que los mandos castrenses con sede en la ciudad tamarindera sabían que Abarca era parte de la delincuencia organizada y jamás hicieron nada, porque así les ordenaron desde arriba para con la finalidad sospechosa de crear un escenario catastrófico como lo ocurrido el pasado 26 y 27 de septiembre y desprestigiar en su conjunto a la izquierda guerrerense representada sobre todo por el PRD.
Hay una corresponsabilidad sobre lo sucedido con los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, ese caso es producto de una descomposición social propiciada sobre todo por los malos gobiernos federales encabezados en los últimos años por personajes del PRI y del PAN, que no garantizan bienestar para la gente y han propiciado el crecimiento de la delincuencia organizada y la infiltración, complicidad y coparticipación a cambio de dinero de las dependencias de gobierno que se dedican a la impartición de justicia y seguridad pública para la sociedad. El PRD ha asumido su responsabilidad sobre el caso Iguala, tan es así que los responsables ya están en la cárcel mientras que los otros coparticipes que militan en las filas del PRI siguen libres como es el caso del Alcalde de Cocula.
Las y los candidatos del PRI en la Zona Norte se dan doblemente con una piedra en la boca al hablar de muertos y desaparecidos en Iguala, pues pertenecen a un partido que en la historia de México tiene el estigma de ser represor, además de que esos aspirantes tricolores, la mayoría de ellos pertenecen al grupo político de Rubén Figueroa Alcocer, responsable de la matanza de campesinos en Aguas Blancas ocurrida el 28 de junio de 1995,y que ese señor Rubén que es el jefe político de muchos priistas en Taxco, es hijo de otro sanguinario gobernador como lo fue su padre, que las propuestas u opciones que daba a elegir a aquellos que se oponían a su gobierno autoritario y corrupto eran: destierro, encierro o entierro. Tan es así que durante su gobierno hubo bastantes muertos y desaparecidos por cuestiones políticas y sociales en la década de los 70 del siglo pasado.
El PRI-Gobierno ha cometido otras matanzas como la del 2 de octubre de 1968 y la del jueves de Corpus en junio de 1971, además de la de El Charco en 1997 y su corresponsabilidad en la matanza de Acteal en diciembre de 1997. Si algo caracteriza a los gobiernos tricolores es su autoritarismo y represión contra los movimientos sociales, contra los estudiantes y maestros que se oponen a sus malos gobiernos, y eso se demuestra con la actual administración de Peña Nieto, en donde durante dos años y medio de desgobierno ya van más de 23 mil muertos por el estado de guerra en el que se encuentra nuestro país., además de los actos dictatoriales en contra de la libertad de expresión como es el caso de la censura contra la periodista Carmen Aristegui.
Se espantan de la mortaja y se abrazan del muerto pues un ex priista llamado Ángel Aguirre Rivero también tiene responsabilidad por lo ocurrido en Iguala por actos de omisión, y resulta que el PRI recibe de nueva cuenta y con bombo y platillo a los aguirristas para que se incorporen a su campaña electoral, tal y como sucede en Taxco, Chilpancingo y otras regiones del estado. Las matanzas del PRI-gobierno y el autoritarismo de Peña Nieto deben ser las cartas de presentación de ese partido. Los candidatos tricolores tienen amnesia pero el pueblo de Guerrero, no.

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