Italia, zona roja

Por: Lucia B.

01-04-2020

Me presento. Mi nombre es Lucia, tengo 26 años y soy asistente del idioma italiano en Saint-Étienne, Francia, soy colaboradora del compañero mexicano que hizo la nota previa.

Actualmente estoy en mi casa en Sicilia porque había elegido pasar mis vacaciones aquí y ver a mis amigos en Milán. Cuando llegué a Sicilia el 23 de febrero, casi nadie hablaba del Covid-19. Todos seguían con sus vidas como siempre. Pensamos que este virus no nos debía preocupar porque “proviene de muy lejos, de China”, “solo afecta a las personas mayores”, “es como la gripe”, “la gripe mata a más personas cada año que el covid – 19 y no estamos sorprendidos”.

Entonces, en Sicilia, salimos en silencio hasta los primeros días de marzo. Durante estos días, los casos aumentaron cada vez más, especialmente en el norte de Italia, pero uno seguía diciendo “Pero no, tenía 80 años / ya tenía cáncer”, como si los ancianos o las personas con una enfermedad tuviesen menos derecho a la vida que los demás”.

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Entonces nos sentimos  “intocables”, sin pensar que la persona de 80 años podría ser nuestra abuela / amiga / alguien a quien amamos. Las cosas cambiaron 2 días antes de mi partida a Francia, es decir, el 9 de marzo, cuando nuestro presidente del consejo declaró “toda Italia como zona roja”. Con el paso del tiempo, tuvimos que cumplir con medidas cada vez más restrictivas. Podrías salir solo a comprar comida, al trabajo y por razones de salud. Allí entendimos que habíamos subestimado el problema porque aumentaron los casos y también el número de muertes (hoy en día hay más de 11,000 muertos), que también los jóvenes enfermaron y que los hospitales no están listos para manejar tal emergencia.

Se esperaba que los otros países adoptaran la misma medida que Italia lo antes posible para evitar la misma tragedia. Lamentablemente este no fue el caso. De hecho, vi que mis amigos franceses, continuaron viviendo normalmente, para ir a trabajar, salir con sus amigos, etc., y por una vez me sentí “exagerada” e incluso culpable de haber tomado la sabia decisión de quedarme en casa y no volver a Francia.

Los otros países no aprovecharon la gran ventaja que tuvieron, la suerte de tener: ¡TIEMPO! Así que dentro de poco nos encontramos frente a una pandemia global sin tener realmente los medios para combatirla.

Lo que me gustaría decir a otros países es que este virus no tiene fronteras / no tiene edad / no tiene género / no tiene estatus social. TODOS PUEDEN ESTAR PREOCUPADOS. Es por eso que TODOS deben estar unidos y debemos permanecer en casa tanto como sea posible para disminuir el riesgo de contaminación. ¿A cuántas víctimas estamos esperando antes de comprender que tenemos que actuar lo más rápido posible? ¿Necesitamos perder a un ser querido o ser la próxima víctima antes de reaccionar?

¡Seamos responsables, quedémonos en casa! ¡Solo podemos ganar si luchamos juntos!

Traducción de G.G.

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