Fútbol y Revolución

Gerardo Garrido
@JerryGarrix

A finales del siglo XIX el fútbol se expandía por todo el mundo. Para inicios de la siguiente centuria este deporte comenzaba a hacer su historia en México, llegando casi a la par del desarrollo tecnológico e industrial gracias a Porfirio Díaz.

Pero para el balompié mexicano no fue un buen inicio. Había pocos equipos en formación, no había organización para una liga nacional y de 1910 a 1918 se gestó el movimiento revolucionario, ante lo cual los extranjeros buscaron refugio en su país natal o en los vecinos de México. Esto detuvo el desarrollo futbolístico en el país pero no lo paró, a pesar de los enfrentamientos entre civiles y federales; se usaron los pocos campos que aún no eran ocupados como trincheras.

Carlos Calderón, historiador del fútbol, relata el suceso que vivió Alfred Crowle, entrenador inglés, tal vez de los pocos ingleses que se quedaron durante el conflicto. Siendo técnico del Pachuca viajó a México para un partido, en aquella ocasión tuvo que viajar solo, apartado del equipo. En el trayecto un retén armado de revolucionarios iba a fusilarlo, pero entre sus pertenencias tenía artículos para el juego y por eso lo dejaron ir sin problema alguno.

México no fue el único país que ha sufrido este tipo de situaciones. En tiempos más recientes el astro europeo, Edin Dzeko, vivió en su juventud la fragmentación de Yugoslavia a inicios de los noventas (participó como República Federal de Yugoslavia en Francia 98) y el jugador tuvo que huir de Bosnia. El pasado mundial fue el primero para los herzegovinos.

Dentro de este conflicto, Kosovo también es un territorio en disputa y busca su libertad. De esta nación es ídolo EL suizo Xherdan Shaqiri, que, al igual que Edin, tuvo que abandonar de pequeño su tierra natal y con su familia buscó asilo en Suiza, donde forjó su carrera y ahora defiende dichos colores patrióticos.

“El fútbol es el opio del pueblo”, frase modificada de Marx; pero la realidad es que no sólo el fútbol, sino el deporte en general es parte de lo que hace grande a un país, y el fútbol es de los deportes con mayor número de seguidores en el mundo. En cambio, una revolución es algo significante para una nación, la libertad de organización política, un derecho de toda nación. Sin embargo el fútbol da oportunidad de crecimiento personal y un futbolista es un ejemplo a seguir, una inspiración, de la misma manera que lo es un revolucionario que derramó su sangre en pro de su nación.

Una nueva nación intenta emerger en pleno siglo XXI: Cataluña, que desde hace tiempo busca la separación de España, dicha región tiene a uno de los equipos más grandes del mundo, el FC Barcelona, ¿seguiría jugando en la primera división española? Su revolución se basa en una democracia que aún no logra alcanzar el porcentaje, los catalanes intentan la independencia sin una revolución armada. Este es un ejemplo del complemento entre fútbol y revolución.

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